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      Greco Vibrante

      El Entierro del Conde de Orgaz

      Obra maestra de El Greco

       

      Visita Privada para contemplar El Entierro del Conde de Orgaz

      Visitaremos la pintura de “El Entierro del conde de Orgaz” en la iglesia de Santo Tomé. Esta experiencia consta de explicación detallada con música renacentista  de dúo de cuerda y voz en vivo. Toda una revelación para los sentidos.

      LA EXPERIENCIA DEL ARTE:

      ¿Has sentido alguna vez el roce del pincel sobre el lienzo? ¿Has percibido la vibración de los colores que se diluyen en el óleo? ¿Sentiste alguna vez el sonido de una pintura?

      La contemplación de la obra maestra del Greco, en la intimidad de la tarde, te impactará con su historia, su estilo y su belleza.

      Por este motivo, descubriremos los entresijos de los caballeros que asisten atónitos a un milagro. La generosidad del señor de Orgaz y la grandeza del párroco. La valentía de una composición que se abre y se pierde entre nubes, el dinamismo del alma que asciende entre ángeles. Todo ello al ritmo de la melodía de una música de cuerda capaz de expresar el tono de la pintura.

       

      “El lenguaje de la música. Donde no llegan las palabras…”

      Cierra los ojos para sentir el sonido del arte…, mejor, no, ¡ábrelos! para experimentar con todos tus sentidos lo que es el Arte.

      Todo un deleite para la sensibilidad.

      LOS ORÍGENES DEL CUADRO “EL ENTIERRO DEL CONDE DE ORGAZ”

      “El Entierro del conde de Orgaz es un encargo de 1585. El origen del cuadro reside en un acontecimiento milagroso que se produjo en los años veinte del siglo XIV durante el entierro de don Gonzalo Ruiz. Gonzalo Ruiz fue un caballero toledano, conde de Orgaz, conocido por ser el protector y financiador de instituciones religiosas toledanas. Un hombre pío y religioso. De hecho, la construcción de la Iglesia de Santo Tomé, estuvo financiada por el señorío de Orgaz. El señor de Orgaz muere y deja en su nota testamentaria que, todos los años, los habitantes de su feudo sigan contribuyendo con una determinada cantidad al mantenimiento de la Iglesia de Santo Tomé. Obligó a la villa de Orgaz a que se entregase cada año, tanto al monasterio como a la iglesia, dos corderos, dieciséis gallinas, dos odres de vino, dos cargas de leña y ochocientas monedas.

      El párroco de Santo Tomé

      Doscientos años después, los habitantes del antiguo señorío de Orgaz se cansaron de seguir pagando esta cuota que había dejado el conde y suspenden el pago. El párroco de Santo Tomé – aquel que aparece en el cuadro con una casulla blanca a nuestra derecha – es el Padre Núñez, el cual demanda a los habitantes de Orgaz por el incumplimiento del pago. Debido a la realidad política, social y jurídica de la España de mediados del siglo XVI, la Corte decide dar la razón a la parroquia de Santo Tomé. Por tanto, los habitantes de Orgaz tuvieron que volver a pagar esta cuota a la que se sumaron todas las cuotas no pagadas de los años anteriores a la orden judicial. El Padre Núñez estaba inmensamente agradecido al fallecido conde de Orgaz y, gracias a las contribuciones que recibía anualmente, encarga al Greco un cuadro que represente lo que era ya una leyenda toledana en el siglo XVI: el momento del entierro del conde de Orgaz en su capilla funeraria”. Extracto de la web lacamaradelarte.com
       

      PRECIO

      DESDE 48 € + IVA/ persona

       (Incluye guía, entrada privada, concierto)